Tag Archives: cuentos populares

El Mejor Consejo del Derviche

En la antigüedad, un rey de Tartaria estaba paseando con algunos de sus nobles. Al lado del camino se encontraba un Abdal (un sufí errante), quien exclamó: — Le daré un buen consejo a quien me pague cien dinares. El rey se detuvo y dijo: — Abdal, ¿cuál es ese buen consejo a cambio de

Compartir con mis amig@s..!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInDigg thisPin on PinterestPrint this page

Una Deuda de Amistad

Cierta vez un hombre llamó a la puerta de su mejor amigo para pedirle un favor: – Necesito que me prestes dinero para pagar una deuda, querido amigo. ¿Puedes ayudarme? El otro contestó: – Espéreme un momento. Y, en seguida, fue a pedirle a su esposa que reuniese todo lo que tenían, aunque no fue

Compartir con mis amig@s..!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInDigg thisPin on PinterestPrint this page

Regalo de Amor

Cierta vez una mujer reprendió a su pequeña hija por desperdiciar un pliego de papel para regalo que había comprado el día anterior. Ciertamente esto significaba un gasto insulso para la madre ya que la familia, por entonces, pasaba necesidades y que además había observado cómo su hija trataba de envolver una caja de cartón.

Compartir con mis amig@s..!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInDigg thisPin on PinterestPrint this page

El Ángel de los Niños

Refiere una antigua leyenda que un niño, próximo a nacer, preguntó a Dios: – Me vas a enviar mañana a la Tierra. Pero ¿Cómo viviré allá, siendo tan pequeño y tan débil? – Entre los muchos ángeles escogí a uno que te espera, –contestó Dios–. – Pero aquí en el cielo no hago más que

Compartir con mis amig@s..!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInDigg thisPin on PinterestPrint this page

El Valor de Insistir

Había una vez una niña pequeña que quería una muñeca. Cada tarde, se hincaba a decir sus oraciones, y a recordarle su deseo a Dios. Decía: – Por favor Dios, dame una muñeca para Navidad. Sin embargo, la Navidad llegó y pasó normalmente; no llegaba muñeca alguna para la niña. El cumpleaños de la niña

Compartir con mis amig@s..!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInDigg thisPin on PinterestPrint this page