Category Archives: cuentos de filosofos

Delirios de Nietzsche

Cuando murió su madre, su hermana Elizabeth se hizo cargo de Nietzsche, llevándolo a Weimar junto con sus “archivos”. Es allí donde tuvo sus visiones delirantes en la que pareció ver un crucifijo con un tipo clavado y repugnante. El tipo exhortó:   – ¿Qué andas predicando? ¡Debes estar bromeando! La historia tiene un principio

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Sentencias al tardo Calístenes

Aristóteles y sus discípulos se encontraban paseando y tratando cuestiones filosóficas profundas en el Liceo. Por eso se llamaban, precisamente, peripatéticos, porque paseaban mientras filosofaban. Sin embargo, había entre sus discípulos un tal Calístenes, el discípulo más tardo y obtuso en entender, no pocas veces siempre más aislado del grupo que otros, solía sacarle de

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La Sabia Ignorancia Socrática

A tempranas horas de la mañana, con un fervor apasionado, el joven Querefonte golpeó secamente la puerta de la casa del maestro. Sócrates abrió la puerta y vio al joven, que era algo tímido y apocado, demasiado jovial y chispeante. Preguntó: – ¿Qué sucede contigo? Querefonte clavó los ojos en los del viejo, gesticulando y

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Arquímedes de Siracusa

(¡Eureka! ¡Lo encontré!) El rey tuvo un problema que no podía resolver. Así que decidió ir donde Arquímedes de Siracusa, el famoso matemático, para que resolviese el problema. El inconveniente, al igual que para el rey, se tornó dificil para Arquímedes. Le dio vueltas y vueltas al asunto y nada, hasta que se agotó de

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El Silencio Activo

En una ocasión Paulo Freire fue esperado en la comunidad de Cheis (Panamá) para ser partícipe de una gran reunión. Sucedió que efectivamente participó de la reunión pero sin decir nada, era como si no estuviera en ella. Uno de los participantes, no pudiendo creer lo que pasaba, se acercó para preguntarle: – Señor Paulo,

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